Se estima que ingresan unos 2 millones de kilos de pollo por mes inundando el Mercado de Abasto de Ciudad del Este. Productores lamentan la complicidad de las autoridades de control.

A pesar de que la frontera está “cerrada”, el 80 por ciento del contrabando de pollo que ingresa por esta parte del país viene desde Argentina y el resto del Brasil a través del río Paraná y el Puente Internacional de la Amistad, inundando el Mercado de Abasto de Ciudad del Este, llegando a mercados de Caaguazú y Coronel Oviedo.

La Asociación de Avicultores del Paraguay (Avipar) estima que fácilmente dejaron de vender unos 500.000 kilos de pollos por semana como consecuencia del masivo contrabando desde esta frontera, que permea todos los controles policiales, de la Marina y Aduana, entre otros organismos de control, a base de pago de coima.

“El contrabando registra un crecimiento exponencial en este momento. Estimamos que unos 2 millones de kilos de pollo al mes ingresan de contrabando actualmente. El 80% es de origen argentino y 20% viene del Brasil”, refiere Juan Cardozo, de Avipar, en Ciudad del Este.

Complicidad. El contrabando por el río Paraná literalmente tiene luz verde por parte de la Marina.

Además del río Paraná, el paso del contrabando también se da por el Puente de la Amistad a la vista con una evidente complicidad de autoridades militares, aduaneras, sanitarias y del comercio.

El sábado se pudo observar cómo cajas de pollos tapadas con mantas cruzaban sin ser molestadas a la vista de todos sobre motocicletas.

El Mercado Municipal de Abasto de la capital departamental está repleto de productos de contrabando de origen argentino, e incluso se extiende fuera del Departamento del Alto Paraná. “Oviedo y Caaguazú están llenos de productos argentinos”, lamenta.

Recuerda que cuando comenzó la pandemia, en marzo del 2020, y el Gobierno Nacional dispuso el cierre de la frontera, tanto con Brasil como con Argentina, todo el contrabando se trasladó al río Paraná. “Allí comenzó a pasar por agua”, asegura Cardozo al señalar que actualmente la diferencia de precio es grande, por lo que el contrabando se encuentra en pleno aumento.

DIFERENCIA. “La diferencia de precio es muy grande. El costo del maíz subió muy grande y prácticamente no tenemos. El ajuste del precio del maíz fue prácticamente del 200 por ciento y la diferencia de precio es 15.000 a 20.000 guaraníes por caja de pollo”, agrega.

El ingresó desde el Brasil es menor, debido a que el precio es prácticamente igual con relación a la producción nacional. “Del lado brasileño menos pasa, pero ingresa también. Estimo que entre 15 a 20 por ciento del contrabando total viene del Brasil, pero desde el lado argentino el ingreso de contrabando ya viene de hace bastante tiempo y está en aumento”.

En el tramo comprendido entre Tres Fronteras, en Presidente Franco y Ñacunday el paso es libre señala y lo hacen a través de puertos clandestinos. De estos puntos llegan a los centros de consumo y venta, pasando por varios puestos de “control” de la Policía Nacional. Las cajas, que contienen principalmente muslos de pollos, son envueltos en bolsas de polietileno negro y cintados para evitar que se mojen al cruzar el río Paraná.


Mercado de Abasto
En la zona del Mercado de Abasto se puede observar, frente a locales comerciales grandes, las cajas de pollos expuestas en la vía pública, sin respetar la cadena de frío y conservación. El sábado había fácilmente unas 3 mil cajas de muslo argentino en la calle. Eso no cuenta los que ya fueron guardados en los frigoríficos.
La Central de Productores Hortigranjeros del Alto Paraná hace tiempo viene advirtiendo esta situación. Señalan que en el Mercado de Abasto está repleto de productos de contrabando con el que es difícil de competir.
Los que ingresan estos productos son los denominados “paseros” (pequeños contrabandistas), quienes, a cambio del pago sistemático de coimas a los aduaneros, meten el contrabando al país, con las consecuencias consabidas para la producción nacional.