Una multitud presenció ayer la misa central en la explanada del Santuario de la Virgen de Caacupé, cuyo novenario inicia el 28 de noviembre, como antesala de lo que será la fiesta del pueblo católico.

A escasos 28 días para el inicio del mayor evento religioso del país, miles de devotos se hicieron presentes ayer en la misa central, desarrollada en la explanada de la Basílica de la Virgen de Caacupé.

La actividad puso a prueba los dispositivos de seguridad y prevención que se están implementando de cara a lo que será la festividad mariana, cuyo punto neurálgico serán los días 7 y 8 de diciembre.

Todo está dado para que este encuentro ecuménico se haga con presencia de fieles.

Los representantes del Obispado de Caacupé mantuvieron ya dos encuentros con las autoridades del Ministerio de Salud Pública para analizar la hoja de ruta de la inminente celebración; la cual el año pasado se había realizado de forma virtual debido al ascenso de casos de Covid-19.

El padre José Benítez, cura rector de la Basílica Menor, dijo a ÚH que con el escenario distinto que se tiene, marcado por un porcentaje importante de la población vacunada y el contexto epidemiológico favorable, “hasta que no surja un rebrote” la idea es que esta festividad mariana se pueda realizar de forma presencial.

Benítez indicó que se cuenta con un respaldo desde la cartera sanitaria, siempre que sea con los fieles cumpliendo con todas las medidas de prevención y protección: uso de mascarillas, distanciamiento físico, lavado de manos y portación de algún sanitizante (alcohol gel o al 70%).

“El desafío mayor es el 8 de diciembre, que suele ser una misa con una enorme cantidad de personas participando”, reconoció al comentar que se siguen delineando las tareas con distintas instituciones implicadas en el evento, como la Comuna local, la Policía Nacional, Patrulla Caminera, la Dinatrán y otros.

“Nos estamos dejando guiar por el Ministerio de Salud, quienes son los que están monitoreando este proceso de desarrollo de la pandemia”, afirmó monseñor Ricardo Valenzuela, obispo de Caacupé.

Apuntó que los peregrinos se van a encontrar con una novedad que son las vallas perimetrales, tanto en la explanada como en los alrededores del Santuario.

“Lo que el Ministerio de Salud recomienda es que los fieles no se queden quietos en la plazoleta, sino que vayan circulando”, manifestó.

Valenzuela comentó que existe “un deseo grande” de querer peregrinar hasta la Villa Serrana. “Lo que más solicitamos es que la gente tenga conciencia y que respete este protocolo: Que vengan, pasen por aquí, participen y luego se vayan lentamente para dar lugar a otro grupo de peregrinantes que irán viniendo. Si así va desarrollándose, creo que va a ser una linda fiesta durante este periodo de pandemia; gracias a esa concienciación de nuestra gente, de nuestro pueblo y nuestros fieles”, auguró el obispo.


La intención es que los fieles lleguen a Caacupé y que no estén mucho tiempo, sino llegar y salir; es lo recomendado José Benítez, cura rector de la Basílica.

Mucha gente tiene promesas y quiere agradecer; los que no tuvieron Covid como los que tuvieron y sanaron milagrosamente. Ricardo Valenzuela, obispo de Caacupé.