Es una gran amenaza al desarrollo de la economía y la seguridad, dice. Combatirla es una «parte clave de la renovación democrática», afirma sobre la corrupción el jefe de la nueva oficina del Departamento de Estado.

El funcionario del Departamento de Estado designado en julio pasado para dirigir la Coordinación Anticorrupción Global realiza su primera visita al Paraguay. En diálogo con ÚH se excusó de referirse a los temas sobre los que se esperaba que arrojaría más detalles, vinculados con la situación del ex presidente Horacio Cartes y la posibilidad de que aumente la escala de sanciones sobre quien fue designado “significativamente corrupto” en julio pasado, al igual que el vicepresidente en ejercicio, Hugo Velázquez. Richard Nephew destacó que su presencia en el país es “para saber qué podemos hacer para ayudar al Paraguay” en el combate a la corrupción. Se declaró optimista porque a medida que las poblaciones noten el daño que puede causar la corrupción, siente el deseo de responder.

–¿Hay una investigación formal abierta en el Departamento de Justicia respecto al ex presidente Horacio Cartes, declarado “significativamente corrupto”, o este asunto no saldrá de la esfera del Departamento de Estado?

–En Estados Unidos no hacemos comentarios sobre ninguna investigación abierta o futura realizada por ninguna agencia. No estoy en la posición de dar ningún comentario al respecto.

–El informe final de una Comisión Bicameral de Investigaciones del Congreso paraguayo confirma que empresas del ex mandatario Horacio Cartes están vinculadas con grupos de narcotráfico y terrorismo y que forman parte de una red de lavado de activos. ¿Podría incidir esto en las próximas medidas que pudieran adoptar en Washington como un pedido de extradición?

–Estados Unidos y Paraguay tienen una relación cercana de temas anticorrupción. Escuché sobre este informe y, por supuesto, cualquier tipo de información que dé el Gobierno a nuestra Embajada en Paraguay va a ser considerada y sopesada cuidadosamente. Esperamos y apoyamos la idea de la gobernanza local. Cada gobierno es responsable de sus propias investigaciones y toma de acción. Pero no tengo ningún comentario sobre ningún tipo de investigación en este momento o a futuro.

–¿Qué elementos en común vinculados a la corrupción tienen Paraguay y Guatemala por lo que en su primera visita a la región ha priorizado a estos dos países?

–Llevo en este cargo 5 meses y este es mi segundo viaje desde que estoy en este rol.

Quería comenzar con países donde tenemos trabajos cercanos para hablar de temas de corrupción. Paraguay es uno de nuestros países cercanos para lidiar con este tipo de desafíos. Yo estaba ansioso de venir al Paraguay para aprender del Gobierno, de la sociedad civil y de otros grupos para ver cómo responden a esos desafíos y llevar esa información a Washington para apoyar nuestro desarrollo de políticas y también compartirla con otros.

–Pero hay diferentes expectativas con respecto a los países, y diferencias en el proceso de lucha contra la corrupción entre un país y otro. ¿Cómo ven el rol de la Justicia paraguaya?, ¿está jugando un rol relevante en la lucha contra la corrupción y la impunidad?

–Tiene toda la razón. Todos los países del mundo están lidiando con este desafío de la corrupción. De hecho uno de mis mensajes principales a todos con los que me encuentro es: Nosotros no hablamos de esto pensando que somos perfectos. Sabemos que todos los países tienen esta lucha, así que hay mucho trabajo que todos podemos hacer para tratar de lidiar con esto.

La solución de la corrupción implica a muchos actores. Personas de la Justicia, agencias de Desarrollo, compras públicas, oficinas de ética de las instituciones. Nuestra estrategia para lidiar con la corrupción involucra a todas.

El trabajo con los asociados es con todas las partes del Gobierno y de la sociedad civil para apoyarlas. Paraguay es un aliado cercano que está trabajando en estos temas y la Embajada aquí está muy activa en el apoyo al Gobierno para luchar contra este problema. Es parte de la razón por la cual no quiero hacer ningún comentario, sino aprender de primera mano para saber qué podemos hacer para ayudar al Paraguay.

–¿Qué esperan lograr a mediano plazo desde la Coordinación Anticorrupción global, sin que las acciones de EEUU sean tomadas como intromisión en los asuntos internos de otros países?

–Mi expectativa es de dos vías. La corrupción es un problema que ha estado con nosotros durante muchos años, pero no pierdo la esperanza. Es el tipo de desafío al cual se puede responder a mediano y largo plazo. Espero trabajar de cerca primero para aprender lo que están haciendo, para construir juntos una respuesta y luego adoptar nuevas estrategias para ver cómo siempre van cambiando los corruptos, cómo responden a lo que nosotros estamos tratando de hacer. Por eso quería venir a Paraguay para aprender cómo responde este país y llevar esas experiencias a otros lugares.

No se puede abandonar la idea de luchar contra la corrupción. Hay gente que se convence que es un mal que siempre va a existir, pero en la medida en que las poblaciones noten el daño que puede causar y el riesgo que comporta, sentirán un deseo de responder. Parte de mi objetivo también es mejorar ese sentido de optimismo y que se puede crear culturas en contra de la corrupción por el mundo. En esto las organizaciones de la sociedad civil pueden prestar mucho apoyo.

–¿Qué les ha llamado la atención el caso del avión venezolano-iraní que estuvo en Paraguay y está retenido en la Argentina y ahora una corte del Distrito de Columbia pide sea confiscado?

–No puedo dar detalles sobre qué llevó a una decisión de investigar o responder. El mensaje principal es que vamos a continuar haciendo cumplir las sanciones y las leyes y vamos a seguir trabajando con los países en diferentes partes del mundo cuando vemos que hay algún tipo de preocupación.

–¿Qué se juega, interna y externamente el Paraguay si continúa con los mismos estándares de corrupción?

–Creo que Paraguay es un asociado clave en lidiar contra el desafío de la corrupción. Tengo mucho optimismo. En pocas horas ya aprendí muchas cosas. La corrupción es una amenaza grande al desarrollo de la economía la seguridad económica no solo del Paraguay sino a toda la comunidad internacional. Por eso es una parte clave de la renovación de la democracia.

Reconocemos que va en contra del éxito de las poblaciones. En Paraguay tenemos un asociado que entiende esto y que está trabajando con nosotros para tratar de lidiar con esto. Nuestra embajada construye el tipo de respuestas a esta amenaza en común.

Cualquier tipo de información que dé el Gobierno a nuestra Embajada en Paraguay va a ser considerada y sopesada cuidadosamente. Apoyamos la idea de la gobernanza local.

Hay gente que se convence que la corrupción siempre va a existir, pero en la medida que noten el daño que puede causar y el riesgo que comporta, sentirán un deseo de responder.

Su perfil

Richard Nephew es máster en Estudios de Política de Seguridad y licenciado en Asuntos Internacionales. Su actividad más reciente fue como investigador principal del Centro de Política Energética Global de la Universidad de Columbia. Antes estuvo en Irán como vicecoordinador principal de la política de sanciones. Tiene un libro sobre este tema.

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