Rutina. La vuelta a clases es muy esperada por los más pequeños de la casa. Pero para los que inician esta etapa puede ser un proceso tenso, agotador y muy difícil.

¡Llegó el momento! El inicio de clases ha regresado y para muchos niños es el comienzo de una nueva aventura de aprendizaje, juegos y nuevos amigos. Para los padres el retorno a clases es un alivio y un dolor de cabeza. Por un lado es volver a impulsar la enseñanza de sus hijos, por el otro la adaptación de los chicos puede ser un proceso difícil y desgastante.

Según la sicóloga clínica infantojuvenil Belén Espínola es normal que a muchos niños les cueste el regreso a las aulas y que esto requiera un proceso de asimilación y preparación desde la casa.

“Es común que los niños sientan miedo o ansiedad ante esta situación, más aún después del aislamiento y las clases virtuales. Volver a clases en un ambiente como en el que seguimos viviendo no resulta una tarea sencilla, la práctica de las medidas de prevención, el mantenerse físicamente distanciados de sus compañeros, el cuidar constantemente con que y con quien jugar, estar sentados en espacios delimitados, tener que evitar pasearse demasiado por la clase o los pasillos, son situaciones que parecen automatizadas, pero en realidad, para los niños pequeños siguen siendo desafiantes y son foco de emociones de difícil abordaje por parte de los mismos”, menciona.

Pasos a tener en cuenta. En cuanto a la primera experiencia escolar, esta conlleva generalmente, cierto temor o inseguridad, muchas dudas respecto a la situación nueva, un estado de ansiedad a causa de la separación de sus cuidadores, los padres, un sinfín de ideas que se pueden generar en el peque relacionadas a la realidad del cole y claramente emociones desbordantes, en la mayoría de los casos, por tal, es sumamente importante que los padres esten seguros y confiados en la institución en donde estará escolarizado a su peque.

Para hacer que todo este proceso sea más llevadero, tanto para niños y sus familias, la profesional sugiere algunos tips para que este proceso sea más llevadero, práctico y seguro y no se vuelva una guerra desde el día uno.

Paso 1. Hagan participar a los peques de los preparativos previos: Comprar los materiales, uniformes, visitar el colegio, si es posible conocer a la profesora de ante mano, hacer una familiarización antes del primer día.

Paso 2. Dar información a cada chico, en un ambiente de diálogo calmo y ameno, explicándole a dónde ira, qué actividades realizará, cuánto tiempo permanecerá en ese lugar y con quiénes estará, permitiéndole hacer preguntas para aclarar sus dudas.

Paso 3. Ajustar su rutina. Semanas antes del inicio de las clases, es fundamental acomodar los nuevos horarios, hora de dormir y levantarse, hora de las comidas, prever que el proceso de adaptación a la nueva rutina lleva su tiempo, por eso es mejor hacerlo antes del inicio, porque si lo dejamos solo para esa primera semana, todo el proceso de adaptación escolar se puede ver afectado.

Paso 4. Es fundamental introducir y fortalecer la idea de que los niños se quedan en el colegio con las profesores, no con los padres, transmitirles seguridad y confianza hacia la figura de las maestras y los compañeros. “Esta dinámica se puede desarrollar en medio de juegos de roles, con los miembros de la familia”, añade.

Paso 5. Despídanse siempre. Cuando llegue el día de acompañar a los peques hasta el aula, recuerden todas las ideas planteadas semanas antes, expliquen que volverán a buscarlos a la salida, luego despídanse y salgan del aula sin prolongar mucho la despedida. “Salir a escondidas no es una técnica muy respetuosa y por tal poco recordada, puesto que disminuye la confianza de los niños, lo cual es muy necesaria para un proceso de adaptación adecuado”, refiere Espínola.

Paso 6. Las primeras semanas es muy importante ser puntuales en la hora de salida, incluso si es posible, llegar minutos antes de la hora.

Paso 7. Paciencia y compresión. Como adultos es bueno intentar mirar la situación desde sus perspectivas, desde los ojos de sus hijos. “Imaginarse la primera vez que hacemos algo, que tenemos una nueva experiencia de cualquier tipo, se nos produce una cierta inquietud, cuando vamos de viaje a algún lugar desconocido; un nuevo trabajo, o cuando debemos volver a nuestra rutina después de tanto tiempo, entender que es normal tener miedo al separarse de sus padres, de casa, y que necesitará un par de semanas para adaptarse, ayuda muchísimo en el abordaje emocional del proceso de adaptación de los peques”, indica.

Paso 8. Por último, es bueno hacerles preguntas diarias, luego del termino de cada jornada escolar, esto transmite interés, hace entender a los niños que deseamos ser parte de su proceso de regreso al colegio o su inicio en el mundo escolar, hace que sepan que nos interesan y estamos muy atentos. “Algunas ideas de preguntas pueden ser: ¿Qué hiciste hoy en el cole? ¿Qué fue lo mejor del día? ¿Cómo te sentiste con tus compas? Contame alguna cosa nueva que aprendiste hoy, algo diferente, que antes no sabías, ¿te gustó tu merienda/almuerzo?”, finalizó.