Datos de la investigación fiscal y tributaria indican que un productor agrícola utilizó repetidamente comprobantes apócrifos para abultar sus gastos. SET arrancó análisis de documentos incautados.

El agrícola es uno de los sectores que más riqueza genera cada año y su incidencia en el crecimiento económico es bastante importante, según las estadísticas que publica regularmente el Banco Central del Paraguay (BCP).

Las particularidades que se van haciendo públicas sobre el nuevo esquema de facturas falsas desbaratada el martes pasado, dan cuenta que paradójicamente, también los contribuyentes de este rubro recurren a todo tipo de artimañas para no pagar los impuestos correspondientes sobre la riqueza que generan.

Según la investigación que realizaron de forma conjunta la Fiscalía y la Subsecretaría de Estado de Tributación (SET), un sojero oriundo de Santa Rita es el que más comprobantes apócrifos adquirió de esta red ilegal. Su nombre es Ivo Coldebella.

La pesquisa apunta a que ese empresario del campo recurría al uso de facturas falsas de forma repetitiva para aumentar sus gastos y de esa forma pagar menos impuestos, ya sea en IVA o renta. Registran incluso un comprobante irregular que se hizo por unos G. 500 millones.

Ampliación. Según informaron desde la Administración Tributaria, los fiscalizadores arrancaron ayer con el análisis de los documentos incautados en los allanamientos a un estudio contable y a la oficina del funcionario público implicado en el caso.

La entidad no descarta que más productores agrícolas o empresas de la cadena logística del campo puedan estar involucrados, así como tampoco descarta la posibilidad de que más empleados del Fisco hayan participado del esquema.

En principio, según la conferencia de prensa realizada este martes por el Ministerio Público y la SET, el nuevo esquema desbaratado habría sido responsable de la falsificación de facturas por unos G. 25.600 millones. De esto, la evasión ronda los G. 5.000 millones.

Por una parte, se descubrió que una de las personas que supuestamente emitían las facturas es en realidad un albañil de escasos recursos. Por otro lado, se identificó a una mujer que reside en Chile desde el 2016 y que había viajado a ese país buscando mejorar su situación económica.

Se comprobó que ambos, en realidad, no tenían la capacidad económica para proveer los insumos consignados en estas facturas.

25.600 millones de guaraníes alcanzan las facturas falsas que fueron producidas por la red desbaratada el martes.

5.000 millones de guaraníes es el monto de la evasión que se originó por el uso de los comprobantes apócrifos.

Funcionario del Fisco habría actuado de intermediario

Una de las principales aristas de la investigación es que un funcionario de la Dirección de Auditoría Interna del Ministerio de Hacienda habría sido quien solicitó, a favor de esta red irregular, la impresión de los talonarios de las facturas presentadas.

Según explicaron los intervinientes, este empleado del Fisco habría actuado en contubernio con una imprenta gráfica para las impresiones.

Asimismo, como los RUC de los contribuyentes afectados estaban al comienzo inactivos, se sospecha que este funcionario habría modificado en el sistema informático del Ministerio la actividad a la que se dedicaban y realizó la activación de nuevo.

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