Es una película que se repite por octavo año de forma consecutiva. La Caja Fiscal cerró el 2022 con un feroz agujero que devora cada vez más sus reservas, como también los ingresos del Fisco que provienen del cobro de impuestos.

De acuerdo con el informe publicado por el Ministerio de Hacienda, la previsional pública registró entre enero y diciembre del año pasado un déficit de G. 880.734 millones (USD 119 millones al tipo de cambio actual). En términos porcentuales, el saldo rojo es del 21%.

El documento indica que los sectores deficitarios son tres: los policías, con un resultado del -59%; los militares, con el -73%; y los maestros, con -42% (ver la infografía).

De estos tres, el agujero de los maestros es cubierto con los excedentes de los demás sectores del sector civil. Por el contrario, el Tesoro Nacional tuvo que manotear G. 963.886 millones (USD 130 millones) de los impuestos para cubrir el saldo rojo de policías y militares, ya que la legislación vigente prohíbe el uso de las reservas para este fin.

Al cierre del mes pasado, los trabajadores que aportan a la Caja Fiscal totalizan los 231.707, mientras que los jubilados registrados alcanzan los 70.628.

EN PELIGRO. El agujero que registró la previsional pública en 2022 fue menor en un 22% al del 2021. Esto se traduce en G. 252.144 millones menos.

Sin embargo, los sucesivos déficits van agotando las reservas de la entidad.

Según el último análisis actuarial incluido en el Informe de Finanzas Públicas 2023, los excedentes llegaban a los USD 383 millones, pero si continúa este ritmo de números negativos y no se avanzan con las reformas que garanticen la sostenibilidad financiera del sistema en el corto plazo, la Caja Fiscal quedaría sin reservas para el 2027.

Ante esta situación alarmante, Hacienda subraya que es urgente la realización de una reforma del sistema jubilatorio público. La cartera afirma que, sobre la base de la literatura y las evidencias empíricas, esa reforma debe estar basada en ajustes a los parámetros actuales, tales como los años de aporte, tasas y edad de retiro, entre otros.

En ese sentido, presentó hace unos meses al Congreso una ley de contingencia que espera turno. El proyecto pretende aumentar la tasa de aporte al 20% para los tres sectores deficitarios, así como la edad mínima de jubilación para los docentes a los 55 años. Esto, según la propuesta, podría permitir un ahorro de USD 159 millones de manera anual, en los primeros cinco años de su implementación.

#ULTIMAHORA