Las autoridades de la diócesis buscan disminuir la presencia de los vendedores ambulantes frente al templo para un mejor desplazamiento de los feligreses ante la Virgen de Caacupé.

Instalaron vallas con el propósito de ordenar la presencia de los fieles, preservar y frenar la invasión de vendedores ambulantes, quienes muchas veces se desplazan tranquilamente durante las celebraciones eucarísticas por el gran espacio entre la gente, donde en plena plazoleta ofertan sin titubeos sus mercaderías y productos a los asistentes a la misa que se rezan afuera.

Ante tal situación, el rector del santuario Pbro. José Asunción Benítez sostuvo que “se ha creído oportuna y necesaria la colocación de vallas de metal, alrededor del gran espacio con que cuenta el templo, para hacer entender a la gente que el lugar debe ser respetado, valorado y cuidado por cada uno de nosotros”.

Agregó que “la plazoleta de la Basílica es un lugar donde el devoto que participa de la eucaristía, necesita por lo menos una quietud, y calma a la hora de orar ante el Altísimo, porque dicho espacio constituye un lugar de reflexión, de oración y estar uno consigo mismo. Consecuentemente, el sitio debe ser respetado y evitar todo tipo de perturbación a quienes están escuchando la santa misa”.

Tranquilidad

Este sistema implementado por las autoridades religiosas, de colocar los vallados de metal en los sectores de la plazoleta, sin lugar a dudas, ayuda al ordenamiento, la ubicación de la gente en dicho espacio para escuchar las misas en un marco de calma, tranquilidad y sosiego.

El vallado de metal colocado tiene varios accesos al referido espacio. “Con la instalación de las vallas en los alrededores de la plaza”, agregó el rector del santuario, “se busca que los participantes de las eucaristías que se ofrecen, lo hagan en un marco de calma, orden y sin ser sometidos a los acostumbrados empujones, por parte de los vendedores que ofrecen sus productos y mercancías a las personas que se encuentran frente a la basílica. Además, existen muchas personas que se pasean tranquila y orondamente por el medio de la plazoleta, sobre todo en horas de la celebración de las misas, especialmente los domingos” remarcó el rector del santuario.

El rector Benítez manifestó que el trabajo fue realizado con el apoyo de la Entidad Binacional Yacyretá, que a través de su director, Nicanor Duarte Frutos, se pudo solventar los gastos que demandó dicho trabajo, que según el religioso rondaría el orden de los G. 400.000.000.

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